Ruta de los Canteros 27/02/21

 Por fin el sábado 27 de febrero, pudimos realizar esta ruta que estaba pendiente, después del cierre perimetral decretado por las autoridades.

El día estaba claro cuando salimos de la capital pero al llegar a Villanueva de la Concepción, empezó a encapotarse y al subir al Torcal, estábamos inmersos en una niebla que nos hacía difícil el andar por el paraje natural.

Aprovechamos para desayunar, mientras esperábamos que levantara esa niebla y al final del desayuno, empezó a clarear, por lo que nos pusimos a caminar.

Llegando a la altura de la desviación del carril que teníamos que tomar, nos encontramos con una sorpresa:

entre las rocas, un par de ejemplares de cabra montés que aprovechando al igual que nosotros que las nubes se estaban levantando, salieron a saludarnos y a corretear entre aquellos riscos.

Después de tan feliz encuentro, retomamos el camino ascendiendo por un carril que nos va introduciendo en este maravilloso Parque Natural.

La primera parada la hicimos junto a una antigua cantera, en la que hay esculpido un enorme cubo de piedra caliza.

Esta mole de piedra, no fue esculpida por los antiguos canteros que poblaban esto lugares , si no que es posterior ya que se le puede ver los canales taladrados para introducir la barrena.

Por supuesto, es un buen lugar para hacerse una foto.

Volvemos de nuevo a seguir por el carril que nos conducirá hasta el siguiente punto del  día  que  es el  famoso  Pilón  de la Cruz que ha sido el referente del agua durante siglos para los habitantes del  Torcal.

Se encuentra en una de las zonas más bellas y de mayor valor paisajistico del Torcal.

Aquí sentadas delante de la casa de Juan González Rubio, antiguo maestro cantero.

Nuestro siguiente objetivo era la llamada casa Extramuros, pero las inclemencias del tiempo hicieron que la niebla volviera a aparecer, por lo que tuvimos que volver hacia los coches antes de que se pusiera fea la cosa.

Nos díó tiempo a llegar a nuestro punto de partida antes de que las nubes hicieran acto de presencia y decidimos bajar hacia Antequera para almorzar en el nacimiento de las Villas.

Y tras ponernos las botas comiendo, volvimos hacia Málaga.

 

 

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